Ir al contenido principal

Mundos diagonales



Mundos diagonales, de Javier Domínguez, ganador de la primera edición del Premio de Narrativa Lector Cómplice en la mención Cuento, es la puesta en escena de secretos, traiciones y deseos ocultos que emergen desde honduras insospechadas para articular su oscuro correlato en la realidad constitutiva de los personaje. En cada mundo diagonal la realidad se transforma lentamente para dar paso a otras calles y ciudades con sus ruinas y civilizaciones, sus miedos y alegrías, con sus propias pesadillas.
Javier Domínguez ha delineado los Mundos Diagonales con trazos sugerentes, en ellos se percibe el desconcierto, el absurdo, el azar y las contradicciones que surcan los escenarios, pero no se circunscriben al orden establecido. Cada cuento revela la amarga realidad de seres que se encuentran en las complejas dimensiones de los sentimientos y demuestran que el ser humano no es unidimensional.
Los ocho cuentos que componen Mundos Diagonales representan una metáfora de los universos que subyacen en los meandros del inconsciente y cuentan, entre murmullos, que nadie sale ileso de ellos.


Les Quintero

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entrevisiones de la mujer canalla

Leer Lo que contó la mujer canalla se convirtió en rito de tardes calurosas, de escondite en una ciudad caótica, atolondrada. Esta hoja de ruta, trazada como poemario, es un hermoso refugio hecho de palabras donde Lena Yau rinde tributo al lenguaje que, a veces, explota y naufraga con la mujer canalla como tripulante del sinsentido discursivo. Ella (la poeta o su personaje) hurga en la vastedad de la lengua, busca y convoca mediante imágenes marinas el significado de las rutas lingüísticas que aparecen en ese océano tormentoso, aunque veces calmo, en el que viaja.
Las palabras, sobrevivientes de naufragios y hecatombes, acompañan a la mujer canalla en su peregrinar mientras busca un Ítaca sagrada que no menciona porque no existen nombres para ella, es una región de ensueño que pertenece al desorden onírico y al deseo. Por eso narra desde la nostalgia y el duelo asordinado por algas que mueren en orillas solitarias, por la soledad de la luz del faro que orienta y guía en medio de noches…

Ante La ola detenida

Magdalena Yaracuy llega a Caracas con una misión encomendada en Madrid: hallar a Begoña, una chica que solo deja un rastro fantasmático en los espacios sórdidos de una ciudad donde la muerte y la traición son entidades omnipresentes que se mantendrán desde el principio hasta el final de La ola detenida, la novela más reciente de Juan Carlos Méndez Guédez. Magdalena es una detective que, aparte de sus aptitudes como investigadora, rinde culto a María Lionza, deidad femenina que reina en la Montaña de Sorte, en Yaracuy, de allí tomó el apellido que, al igual que su nombre, es un seudónimo. Juan Carlos Méndez Guédez orquesta en este thriller una historia trepidante, protagonizada por una mujer combativa que no se doblega ante marcos teóricos convencionales. Con el virtuosismo de un maestro, el autor articula su historia en la desaparición de Begoña, quien puede estar muerta, y con esa hebra imbrica una trama donde el suspenso y la acción van desmembrando el (des) orden establecido sobre i…

Sauce de versos: heredero de ensueños

Sauce, eternamente verde. San Bernardo

La flama de la poesía fue centella/ abrasadora del texto/que en nuestra piel escribieron/ ansias y afectos. Así se inicia Sauce de versos, el primer poemario de Olivia Villoria Quijada. Este verso anuncia un avecinamiento con estancias subordinadas a un profundo erotismo, pero también a otros universos que se entrecruzan en la enunciación poética. Uno de esos universos está presente en el mismo título que evoca los insólitos parajes de las hadas, como lo afirma Katharine Briggs en su Diccionario de las hadas. El sauce en el mundo féerico desempeña un imaginario fantástico que queda reflejado en el estribillo de esta antigua canción de Somerset, recopilada por Ruth Tongue:
El olmo se lamenta/ el roble odia/ el sauce anda/ si viajas tarde.
La connotación siniestra que envuelve al árbol desenraizado en las noches, siguiendo a caminantes desprevenidos, tiene su antípoda en la tradición cristiana donde representa pureza y renacer perpetuo, en el Oriente…