Ir al contenido principal

Chacamandaca


Las historias que se encuentran en Chacamandaca, el más reciente trabajo de Jorge Rivadeneyra, dan cuenta de un itinerario vital en el que se van contando las aventuras de personajes que mantienen una reflexión constante sobre el entorno social, político, económico y religioso, entre otros aspectos, que aparecen desde un enfoque humanista.
Cada relato está matizado con el humor, el juego retorico y la crítica que caracteriza la extensa obra de Jorge Rivadeneyra. La visión ideológica que abarca el entorno social de la Venezuela del siglo XXI, es el recurso estilístico que enmarca todos los relatos.
La propuesta, disidente y lúdica, reconfigura el paisaje que los personajes transitan en su peregrinar por las páginas de Chacamandaca. Los juicios, las ausencias, la discusión en torno a problemas y quehaceres, tesis y teorías, le confieren solidez y belleza a cada narración. Estas historias muestran otras facetas del hombre, tanto inserto en la sociedad como en la intimidad individual, con auténtica e invaluable fuerza histórica.

José Morales

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entrevisiones de la mujer canalla

Leer Lo que contó la mujer canalla se convirtió en rito de tardes calurosas, de escondite en una ciudad caótica, atolondrada. Esta hoja de ruta, trazada como poemario, es un hermoso refugio hecho de palabras donde Lena Yau rinde tributo al lenguaje que, a veces, explota y naufraga con la mujer canalla como tripulante del sinsentido discursivo. Ella (la poeta o su personaje) hurga en la vastedad de la lengua, busca y convoca mediante imágenes marinas el significado de las rutas lingüísticas que aparecen en ese océano tormentoso, aunque veces calmo, en el que viaja.
Las palabras, sobrevivientes de naufragios y hecatombes, acompañan a la mujer canalla en su peregrinar mientras busca un Ítaca sagrada que no menciona porque no existen nombres para ella, es una región de ensueño que pertenece al desorden onírico y al deseo. Por eso narra desde la nostalgia y el duelo asordinado por algas que mueren en orillas solitarias, por la soledad de la luz del faro que orienta y guía en medio de noches…

Ante La ola detenida

Magdalena Yaracuy llega a Caracas con una misión encomendada en Madrid: hallar a Begoña, una chica que solo deja un rastro fantasmático en los espacios sórdidos de una ciudad donde la muerte y la traición son entidades omnipresentes que se mantendrán desde el principio hasta el final de La ola detenida, la novela más reciente de Juan Carlos Méndez Guédez. Magdalena es una detective que, aparte de sus aptitudes como investigadora, rinde culto a María Lionza, deidad femenina que reina en la Montaña de Sorte, en Yaracuy, de allí tomó el apellido que, al igual que su nombre, es un seudónimo. Juan Carlos Méndez Guédez orquesta en este thriller una historia trepidante, protagonizada por una mujer combativa que no se doblega ante marcos teóricos convencionales. Con el virtuosismo de un maestro, el autor articula su historia en la desaparición de Begoña, quien puede estar muerta, y con esa hebra imbrica una trama donde el suspenso y la acción van desmembrando el (des) orden establecido sobre i…

Sauce de versos: heredero de ensueños

Sauce, eternamente verde. San Bernardo

La flama de la poesía fue centella/ abrasadora del texto/que en nuestra piel escribieron/ ansias y afectos. Así se inicia Sauce de versos, el primer poemario de Olivia Villoria Quijada. Este verso anuncia un avecinamiento con estancias subordinadas a un profundo erotismo, pero también a otros universos que se entrecruzan en la enunciación poética. Uno de esos universos está presente en el mismo título que evoca los insólitos parajes de las hadas, como lo afirma Katharine Briggs en su Diccionario de las hadas. El sauce en el mundo féerico desempeña un imaginario fantástico que queda reflejado en el estribillo de esta antigua canción de Somerset, recopilada por Ruth Tongue:
El olmo se lamenta/ el roble odia/ el sauce anda/ si viajas tarde.
La connotación siniestra que envuelve al árbol desenraizado en las noches, siguiendo a caminantes desprevenidos, tiene su antípoda en la tradición cristiana donde representa pureza y renacer perpetuo, en el Oriente…