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Cuentos regresivos



Por estas páginas anda un personaje, el tiempo que se detiene, un tiempo que observa en nombre de alguien que se hace llamar, convocar por sus propias peripecias. El narrador, consciente de su aventura, ha diversificado la mirada y ha construido un universo en el que el lector —el lector avisado y avezado— logra asirse para también formar parte de las historias que John Montañez Cortez recoge y cuenta.
Cuentos regresivos tiene que ver con la memoria hacia el pasado, un estadio detenido, hacia un lugar donde los años y las horas que se han vivido y hasta no vivido durante la infancia, la adolescencia y una ficción abastecen al narrador de territorios próximos a la muerte, la nostalgia, el amor, el crimen y otras andanzas temáticas que hacen de esta obra un espacio para respirar con dilatación cardíaca, sobre todo cuando quien desata las historias entra en el mundo del misterio.
Cuentos regresivos traduce los instantes en que el narrador sucumbe ante los temas. Se vale de todos ellos para entrar y salir airoso de un mundo en el que quien accede como lector emerge hecho personaje.

Alberto Hernández






En Cuentos Regresivos John Montañez conduce al lector por diversos tonos de la nostalgia y el trastierro. Su voz hilvana recuerdos de la niñez remota con la imaginación y la memoria contenida en la sociedad. Personajes obsesivos, solitarios, abandonados y confusos se imponen en estas historias y le dan vida a un paisaje desolado y cercano.
Israel Centeno

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