Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2014

Brevos y braves

Leer a Luis Barrera Linares es estar dispuesto a meterse de lleno a un mundo lúdico ejercido y (re)creado por las palabras. Desde su primera obra narrativa publicada hasta esta que está en sus manos ha sido la constante. Ese juego del doble sentido, de la ironía y del humor bien llevado, entre otros aspectos, forma parte de “Brevos y braves”, disculpen, Bravos y breves. La primera parte del libro está dedicada a los breves, en donde desde la A hasta la Z, nos presenta un jocoso catálogo de tipos de escritores que, al momento de leerlo, produce una inevitable resonancia con éstos, es decir, con algunos que conocemos o que pudiéramos llegar a conocer. No obstante, Barrera Linares se identifica con alguna letra del abecedario -sin llegar a revelar cuál- y reconoce que todo escritor tiene su “egoteca” siempre activa y al acecho. Como llama él mismo a sus breves, un “humilde breviario” en el que más de uno se verá reflejado. En la segunda parte, los bravos, la coloratura de lo narrado va de …

Los knockout de Santa Ángela del cerro

Richard Sabogal
El primer libro que leí de Eloi Yagüe Jarque fue Cuando amas debes partir, una novela prácticamente imposible de conseguir en las librerías y con un título muy romanticón para la temática que contiene. Esta novela es la segunda parte de la historia de Fernando Castelmar, un periodista alcohólico y con bastantes problemas existenciales, pero con un olfato infalible para los sucesos. A partir de allí comencé a seguirle la pista a los trabajos de Eloi, y por fin llegó a mis manos Las alfombras gastadas del gran hotel Venezuela, primera parte de la trilogía Castelmar, libro que a pesar de no tener la misma densidad narrativa de Cuando Amas debes partir, tiene la esencia del estilo de Eloi, esa parte negra que caracteriza sus trabajos y engancha desde la primera página con giros muy bien logrados que dejan el buen sabor de un libro hecho con maestría.
Gracias a la buena amistad con la editora llegó a mis manos (aún tibiecito del horno) Santa Ángela del cerro, el libro más rec…